jueves, 3 de octubre de 2013

Evento paralelo en Ginebra. Consejo de Derechos Humanos «El agua y los derechos humanos en la agenda post 2015»

Hace un par de semanas se celebraba en Ginebra, en el marco de la 24º Reunión del Consejo de Naciones Unidas para los Derechos Humanos un evento paralelo con el título " El agua y los derechos humanos en la agenda post 2015". El panel reunió a más de 130 expertos, representantes de gobiernos y organizaciones de la sociedad civil para reflexionar sobre la incorporación del Derecho humano al Agua y al Saneamiento en la Agenda Post 2015, que actualmente está siendo debatida en un amplio proceso liderado por Naciones Unidas. De este proceso se espera  que salgan  los objetivos y prioridades de la Agenda Internacional de Desarrollo durante los próximos años, una vez superado en 2015 el plazo para el cumplimiento de los Objetivos del Milenio.
Contó con el apoyo de 13 co-sponsors, representantes políticos, de Naciones Unidas y de sociedad civil. La Relatora especial para el DHAS, Catarina de Arbuquerque presentó un video para el evento sobre la importancia de incorporar los DDHH en la agenda post 2015. 
El panel sirvio también como marco para presentar el documento One Water Goal, One process,  que recoge el posicionamiento compartido por la sociedad civil para exigir la incorporación del Derecho Humano al Agua y al Saneamiento en la Agenda post2015 y será presentado al Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas el próximo día 25 de septiembre en Ginebra.
Durante la jornada hubo distintas intervenciones que versaron sobre el Año de Naciones unidas sobre la Cooperación en la esfera del agua y el Agua en la agenda Post 2015.
Se habló también del Programa Conjunto de Monitoreo del Abastecimiento de Agua y Saneamiento ( JMP ) dirigido por la OMS y el UNICEF, que señala que en el año 2012  la meta de los ODM relativa a la reducción en un 50 % la proporción de personas sin acceso al agua potable se habían cumplido cinco años antes de su fecha límite . A la vista de estos avances, se planteó que es de suma importancia centrarse ahora en la reducción y eliminación de las desigualdades , de manera efectiva y no discriminatoria ", ya que la falta de agua potable y saneamiento afecta especialmente a los derechos humanos de las comunidades más pobres y marginadas .
Hubo también participantes en nombre  del Grupo Azul , formado por Bangladesh, Brasil, Croacia, Egipto, Francia, Alemania, Maldivas, Marruecos, Eslovenia, España y Uruguay, grupo que se  formó en febrero de 2011 para promover el derecho humano al agua potable y al saneamiento en todos los niveles y para apoyar su implementación.
Se señaló también que la seguridad del agua tiene que ser abordado como una de las más altas prioridades en la agenda post-2015 de desarrollo ya que el agua es la base del desarrollo sostenible en sus tres dimensiones: sociales, económica y ambiental, y también está vinculado a la paz y la seguridad.
Se presentó la  Declaración firmada por distintas organizaciones de la sociedad civil ( puede visitarse en el sitio  web de WaterLex) y ya firmado por 22 ONG o redes que representan a cerca de 300 organizaciones. Destacó el llamamiento hecho a los Estados Miembros de las Naciones Unidas para desarrollar un objetivo integrado de agua SMARTER, que incluye un enfoque basadoderechos humanos: de pie "S" de concreto; "M" para medir; "A" para alcanzable; "R" para el correspondiente , "T" de duración determinada y "e" y "R" para evaluar y reevaluar. Se hizo un llamamiento para conseguir agua potable básica universal y el saneamiento adecuado, eliminando progresivamente las desigualdades, asi como una gestión integrada de recursos hídricos responsable, participativa y sostenible (a nivel local, nacional y transfronteriza) y la necesidad de  abordar la gestión de aguas residuales, como elemento indispensable para el desarrollo sostenible y el alivio de la pobreza.
Se compartieron experiencias y buenas prácticas por parte de distintas entidades. Una representante de la organización española ONGAWA-Ingeniería para el Desarrollo Humano presentó el trabajo llevado a cabo en Nicaragua y en Mozambique.

lunes, 16 de septiembre de 2013

¿No es vergonzoso? 870 millones de personas con hambre y 1300 toneladas de comida se desperdician...


La semana  pasada la FAO (Organizaciónde Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) denunciaba que  870 millones de personas pasan hambre, una cifra que por sí sola muestra una de las caras más duras y brutales de la pobreza.
Pero si esta cifra la cruzamos con que 1.300 millones de toneladas de alimentos se desperdician anualmente, las cifras ya son insolentes, insultantes, nos muestran la desigualdad, la injusticia y lo absurdo de un sistema internacional que por un lado deja morir a millones de personas de hambre, mientras que por otro lado, promueve el desperdicio de alimentos, el consumo desproporcionado e irresponsable.
El informe señala que el  desperdicio de alimentos, además del gran coste económico, (750.000 millones de dólares) causa un grave daño a los recursos naturales (clima, uso del agua y suelo y diversidad )de los que al mismo tiempo la humanidad depende para alimentarse. En este sentido, destaca por ejemplo que los alimentos que se producen pero luego no se comen consumen un volumen de agua equivalente al caudal anual del río Volga y son responsables de añadir 3.300 millones de toneladas de gases de efecto invernadero a la atmósfera del planeta.
El problema del hambre en el  mundo apela de manera directa a nuestro papel como personas consumidoras. Este desperdicio de alimentos parte de unos  hábitos de consumo, donde no se planifican las compras, se compra en exceso o se reacciona exageradamente a las fechas de caducidad y consumo preferente…
También la FAO denuncia que las normas normas estéticas y de calidad llevan a los minoristas a rechazar grandes cantidades de alimentos perfectamente comestibles ( los llamados “descartes cosméticos”).
En el libro Despilfarro, el escándalo global de la comida (Waste, uncovering the global food scandal) su autor Tristam Stuart, señalaba también que en los países ricos solo comemos el 70% de lo que compramos, el resto va a parar a la basura.
Este libro arroja datos dramáticos a la vez que grotescos. Asi a modo de ejemplo…

  • Sólo con la comida que desperdician EE.UU. y Europa se podría solucionar el problema del hambre en el mundo entre tres y siete veces y evitar la pérdida diaria de más de 25.000 vidas humanas
  • En el verano de 2008 un mayorista británico se vio obligado a tirar 5.000 kiwis por tener 4 gramos menos que el estándar comunitario, 1 mm menos de diámetro. Este es el tipo de criterio aplicado a los productos de consumo más comunes por la normativa europea.
  • Las exigencias de "descartes cosméticos" se extienden a los países en desarrollo y pobres: bananas demasiado rectas o demasiado curvas, etc. se tiran.

Como también ha señalado el director general de la FAO, no puede permitirse que un tercio de todos los alimentos que producimos se pierda o desperdicie debido a prácticas inadecuadas, cuando 870 millones de personas pasan hambre todos los días.