lunes, 20 de mayo de 2013

Informe sobre Desarrollo Humano 2013, PNUD



El mes pasado se presentaba el “Informe anual sobre Desarrollo Humano 2013" elaborado por el PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo), con el  nombre “El ascenso del sur”. En este informe se manifiesta que todos los países han mejorado su IDH (Índice de Desarrollo Humano), aunque persisten grandes desigualdades a nivel internacional.

Aunque se ha reducido la pobreza todavía hay alrededor de 1,57 mil millones de personas (más del 30 % de la población de los 104 países analizados en el Informe) que viven en condiciones de pobreza multidimensional ( entendiendo por esta un concepto de pobreza que no mide únicamente los ingresos (1,25$ al día) sino que añade otros diez indicadores de otras variables como son la educación, sanidad  y calidad de vida (electricidad, saneamiento, agua potable, etc.). En este sentido se considera persona en situación de pobreza aquella que no tiene acceso al menos al 30% de los indicadores.
Nos parece importante cómo el informe hace un llamamiento a las élites dirigentes tanto en el norte como en el sur porque no pueden ignorar las enormes amenazas que en estos momentos existen a la inclusión y al bienestar social frente a una demanda cada vez mayor de justicia y corresponsabilidad.

En un contexto difícil tanto para los países del norte como el sur es necesario mantener la cooperación con el Sur. En estos momentos todos los países juegan un importante papel en el escenario mundial:

Cuestiona también algunas instituciones mundiales que no se han adecuado a las relaciones de poder ni garantizar un suministro adecuado de bienes públicos mundiales ara responder a una necesidad cada vez mayor de igualdad y sostenibilidad.

Para mantener el progreso del desarrollo humano, apunta unas estrategias:  
  • Garantizar una mayor equidad entre hombres y mujeres, grupos, etc. El instrumento principal, la educación.
  • Permitir la libre expresión y la participación.
  • Hacer frente a los desafíos ambientales: cambio climático, deforestación, contaminación del aire y el agua, etc.
  • Mejorar el cambio demográfico. Mejor educación supone frenar el índice de crecimiento

Termina señalando que es necesario un mayor compromiso por el desarrollo humano: invertir en salud, educación y bienestar social. 

Todos los análisis apuntan a lo mismo, y sin embargo, seguimos presenciando grandes recortes precisamente en la inversión en salud, educación y bienestar social. ¿Cuándo nuestros dirigentes se darán cuenta de que estamos en el camino equivocado?

jueves, 16 de mayo de 2013

Condena histórica a Ríos Montt trae la justicia largamente esperada en Guatemala


 "Llevábamos más de 30 años preservando la verdad y soñando con que alguien nos dijera formalmente: "vosotros tenéis la razón". Es una dignificación personal". Rigoberta Menchú 


Amnistía Internacional - Comunicados de prensa

Familiares de víctimas y sobrevivientes provenientes del triángulo Ixil esperan la resolución de un juicio histórico. (Foto Prensa Libre: Mynor Toc) 

11 mayo 2013.- La condena del ex presidente General Efraín Ríos Montt de Guatemala por genocidio y crímenes contra la humanidad cometidos durante su mandato es un paso histórico en la larga lucha del país por la justicia, ha manifestado Amnistía Internacional.
El general Efraín Ríos Montt fue declarado culpable y condenado a 80 años por su papel como autor intelectual de los asesinatos de 1.771 personas y el desplazamiento forzado de decenas de miles de personas de la región del Triángulo Ixil del departamento de Quiché Sur en 1982 y 1983 durante el conflicto armado interno de Guatemala.
El general José Mauricio Rodríguez Sánchez, jefe de inteligencia del General Ríos Montt durante su tiempo en el poder, fue declarado no culpable de los mismos cargos.
"Con esta condena, Guatemala lidera con su ejemplo en una región donde la arraigada impunidad de los crímenes del pasado sigue siendo lamentablemente la norma", dijo Sebastián Elgueta, investigador de Guatemala de Amnistía Internacional.
"Guatemala debe ahora dar continuidad a este momento histórico, garantizando que todos los que participaron en el asesinato, la tortura, la violación y desaparición de decenas de miles de personas sean llevados ante la justicia."
Una comisión de la verdad respaldada por la ONU encontró que cerca de 200.000 personas murieron o desaparecieron durante los 36 años de guerra civil de en Guatemala (1960-1996). Más del 80% eran de origen indígena maya.
A pesar de los recientes esfuerzos por fortalecer la justicia y la rendición de cuentas por los abusos del pasado, las fuerzas armadas guatemaltecas siguen siendo poco cooperativas en lo que respecta a las investigaciones de violaciones de los derechos humanos cometidas durante el conflicto armado.
El ejército sigue negándose a proporcionar información en las investigaciones sobre los homicidios, las desapariciones forzadas, el uso de la violación como arma de guerra y otros crímenes cometidos durante el conflicto.
El hecho de no presentar la documentación supone una pesada carga para las familias y las víctimas que buscan justicia, o simplemente tratan de encontrar el paradero de sus seres queridos desaparecidos.
"La condena de hoy debe servir como un recordatorio para el actual gobierno de su deber hacia las víctimas de la guerra. El Presidente debería aprovechar esta oportunidad para garantizar una verdadera cooperación del ejército con las investigaciones sobre los crímenes del pasado ".

Entrevista en RTVE a Rigoberta Menchú sobre el histórico veredicto de la juez Yasmín Barrios: "Esto no sólo es una sentencia, es algo más que eso. Es una reparación al dolor que nos han negado".